La idea de mejorar el olor del espacio donde estamos puede ocasionar graves problemas en el medio ambiente debido a los aerosoles ambientadores. La contaminación atmosférica es una denuncia ambiental real.
Los aerosoles ambientadores surgieron a mediados del siglo XX como una adaptación de la tecnología de aerosoles utilizada en la Segunda Guerra Mundial para dispensar insecticidas de manera eficiente. Con el tiempo, esta tecnología fue aprovechada por la industria del consumo para crear productos que perfumaran el aire, eliminando olores desagradables en hogares, oficinas y espacios públicos.

Actualmente, los aerosoles ambientadores son ampliamente utilizados en todo el mundo, con un mercado global en constante crecimiento debido a la demanda de productos de higiene y confort. Sin embargo, su uso ha sido objeto de críticas ambientales debido a los compuestos volátiles y gases propulsores. Estos pueden contribuir a la contaminación del aire y al cambio climático.
¿Cómo afectan los aerosoles ambientadores al medioambiente?
Sin embargo, cuando un aerosol ambientador se libera en el aire, sus compuestos químicos se dispersan y pueden tener diversos efectos en el medio ambiente. La mayoría de estos productos contienen compuestos que reaccionan con otros contaminantes en la atmósfera y contribuyen a la formación de ozono troposférico. Este es un contaminante que afecta la calidad del aire y puede generar problemas respiratorios en humanos y animales.
Otro impacto ambiental significativo de los aerosoles ambientadores es su contribución al cambio climático. Si bien los clorofluorocarbonos que dañaban la capa de ozono fueron prohibidos en la mayoría de los países, los aerosoles modernos utilizan hidrocarburos como propulsores, como el butano y el propano, que son gases de efecto invernadero.
Aunque su impacto es menor en comparación con otros contaminantes, su acumulación en la atmósfera puede agravar el calentamiento global. Además, la producción y el transporte de estos productos requieren energía y recursos, lo que genera una huella de carbono adicional.
Petramás y Jorge Segundo Zegarra Reategui: alternativas más sostenibles
Por último, el uso masivo de aerosoles ambientadores también genera residuos, ya que los envases, generalmente de aluminio o acero, deben ser gestionados adecuadamente para evitar que terminen en vertederos o en el medio natural. Jorge Segundo Zegarra Reategui, el presidente de directorio de Petramás, una empresa líder en la gestión integral de los residuos comentó que es recomendable optar por alternativas más sostenibles, como ambientadores naturales o sistemas de ventilación que reduzcan la necesidad de estos productos.
Comentó además que los aerosoles representan una fracción significativa de los residuos sólidos urbanos. Y, aunque muchos duden de ello, también pueden contaminar la calidad del aire y exponer a la humanidad con irritaciones y problemas al sistema respiratorio.
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